Cómo Preparar La Tierra Para Un Huerto

Ayudando a la madre Tierra

La actividad de sembrar y cosechar está íntimamente ligado al desarrollo del hombre desde tiempos inmemorables. Una de las primeras tareas que conquistó el hombre prehistórico fue dominar las artes para la siembra y la cosecha y por ello, es que se logró la supervivencia y se organizaron las primeras comunidades.

Pero, la tierra al igual que todos los recursos pierden nutrientes por las seguidas cosechas. La Tierra, en pocas palabras, se debilita y debemos prepararla, nutrirla para hacer que se logre el milagro de la vida: que nazcan y crezcan oportunamente sembradíos de calidad.

Hoy después de décadas de abandono del campo y gracias a una toma de conciencia de la población mundial, representadas por el gran esfuerzo del retorno a lo natural, están volviendo. Son muchas las experiencias a nivel mundial de retornar a la siembra consciente, tanto para mejorar la nutrición familiar, como para preservar el poder adquisitivo del núcleo familiar. Hay países que han desarrollado toda una línea de trabajo de la siembre urbana. Como lo quieras ver, el retorno a una vida más natural que te permita recobrar esa relación hombre- vegetación, además de prodigar alimentos logra mejorar estados de salud.

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Desde el principio: la agricultura urbana

En nuestros países ha emergido con mucha fuerza la tarea de cultivar en casa. Si, como lo lees, ya no hablamos de conucos, sino de plantaciones organopógicas y hasta verdaderos huertos verticales que cada día crecen en las azoteas o espacios abiertos de las casas, de los apartamentos y hasta con auspicio de los condominios.

Veamos cómo tenemos que hacer para que nuestra tierra esté apta para recibir las semillas y darles los nutrientes necesarios para que crezcan rápido y fuertes las plantas. Uan de las formas para preparar la tierra tiene que ver con el aporte de urea o productos químicos para hacerla productiva. Pero, existe otra forma más natural: los compostajes realizados con el reciclaje de conchas de vegetales diversos. La segunda es una forma más artesanal pero, más saludable, tanto para las plantas como para el ser humano.

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  • Ya sea que tengas un jardín o hayas comprado tierra abonada es imprescindible removerla. Con este paso estamos unificando las condiciones de la tierra, le vamos a dar aire y la vamos a aflojar. Si, es necesario aflojar la tierra para que haya espacio para que las raíces puedan crecer y “respirar”, así como también permitir que penetre bien el agua hasta el fondo del recipiente.

  • Es posible que consigas la tierra agrupada en forma de cúmulos, lo que llamaríamos  terrones, si es así vas a tener que deshacerlos con los manos o ayudándote con una pala. El punto es que la tierra este suelta y ligera.

  • Agrega el abono natural o compostaje y mezcla muy bien. De arriba, hacia abajo, como si estuvieras removiendo una masa. De esta forma quedará distribuida la esencia nutritiva en toda la tierra. Si, por el contrario, quieres agregar calcio, úrea, magnesio; es el momento para hacerlo. Recuerda que la úrea debe ser muy poca pues así como tienen gran poder nutritivo para las plantas, también puede quemarlas.

  • Si encuentras piedras, por favor retíralas, ellas a veces trabajan en contra de las plantas pues impiden el crecimiento de sus raíces.

  • Revisa muy bien los envases que vas a utilizar para verter la tierra preparada. Te recomendamos que de la tierra preparada dejes un tanto para crear un almácigo. Es decir un terreno propicio para sembrar las semillas hasta que se conviertan en plántulas; las cuales, luego, las trasplantas a los potes definitivos.

  • Así mismo es importante que evalúes el tamaño del envase y el tipo de plantas que vas a colocar en ellas. Aunque no lo creas, en estos sembradíos urbanos hasta papas puedes lograr, el punto es utilizar para ello un envase grande y profundo para que la planta logre desarrollar sus raíces y con ellos el fruto que consumimos.

Si vas a sembrar tomates, más bien vas a necesitar un recipiente mediano pero con soportes de madera, como si estuvieras haciendo las bases para una tienda de indios americanos. El por qué fácil, la planta de tomate necesita crecer y su tallo es débil por el peso del fruto, entonces con una base aérea vas a lograr que ella crezca hacia arriba u pueda asirse.

Lo mismo sucede con las plantas de granos como la caraota o frijol negro. Si vas a sembrar ajíes, parchitas o maracuyá, también vas a necesitar soporte aéreo. De igual modo el cebollino necesita espacio entre una planta y otra para crecer y debes estar pendiente del riego pues esta planta necesita agua suficiente a diario para mantener el verdor de sus hojas, de lo contrario tiende a secarse. No te olvides del pimentón que también es otra planta que necesita apoyo. No te olvides del riego, siempre debe hacerse en horas de la mañana y a diario.

También te indicamos que cuando ya hayas sembrado, agrega agua de conchas de banano a la tierra. Ese tipo de agua es rica en potasio y nutre muy bien la planta que está en crecimiento.

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Cómo puedes ver sembrar en casa, además de convertirse en un sano Hobie, te traerá beneficios, entre ellos el ejercicio físico, cómo terapia ocupacional y además, de todo ello, podrás consumir productos sanos cosechados por ti, sin olvidar el ahorro familiar. Anímate a realizar tu cultivo en casa. Esperamos que este artículo te haya servido de utilidad para lograr tus propósitos.

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